lunes, 15 de abril de 2019

LA TRISTE HISTORIA DE UNA CALAVERA QUE VIVE AÚN EN EL CONSULTORIO DE UN MÉDICO QUE CASI ACABA CON MIS BOLSILLOS



El único trabajo que se le ofreció

- parece - fue la guerra

Hoy

y quién sabe

hasta cuándo

                         - ¡ Pobre esclavo entre las risas ! -


Empuja con su cráneo

una veintena de libros amarillentos

Lluvia ácida

(A un dictador venezolano)

Llueve en la calle sobre mis hombros...}
¡Cuánta lluvia!
Si dijera que es por causa del Gobierno
sería una estupidez.
Per eso no lo digo.
Pero llueve tanto y tan iracundamente,
camino a casa y sobre mis hombros,
que digo:
          Es una lluvia pesada...
          ¡Contundente! ¡Sectaria! ¡Humillante!
          ¡Imperiosa! ¡Injuriosa!
          ¡LLUVIA HIJA DE PUTA!
Como si fuese una lluvia del Gobierno...

Idioma:



idioma:

Montón de plumas que solo
sirven
a los poetas y filósofos
para volar

RECORDANDO AL NUEVO DIOS



- Esa antorcha de nieve bajo el sol que llamamos el tiempo
He tú anciano
¿Qué os ha enseñado? --

- Del tiempo diré lo principal: "Qué los relojes finos y hermosos son costosos" -


SOBRE LA VIDA DE LAS ESTATUAS



¿Dónde está la estatua de Hans Mangus Jeremías inventor de los huevos pasados por
 agua? ¿Dónde está? ¿Dónde está?
¿Y dónde la de Arcadius Anaximandros Jaramillo inventor de la bola de billar vista
como un arma extremadamente mortífera? ¿Dónde?
¿Y las de los inventores de la lavadora para la ropa y la avioneta accionadas por el pedal?
Todas fueron derribadas o dinamitadas por los ortodoxos que pusieron las propias de
castos religiosos    sanguinarios dictadores     y poetas olorosos a cebolla
Pero vosotros no perdisteis nada
Porque a excepción de las imágenes de los santos que tienen vivienda y ropa
eternamente
sus vidas son desgarradoras y tristes:
dejaron sus huellas las palomas los perros el invierno y el sol
Sus afilados cuchillos la historia nos muestra como espadas de oro
Además detrás de sus sombras se ocultan muchas veces ladrones en los parques
u otras gentes con vicios aberrantes
¡ Apiadémonos de ellas !